Tips para orar
Estudio biblico
Se trata de pequeñas recomendaciones que puedes tomar en cuenta al momento que te propongas fortalecer tus tiempos de oración. Esperamos sean de bendición
- Recuerda que la oración tiene el propósito de acercarte más a Dios y depender más de Él
- Establece un tiempo específico para tus oraciones de modo que ésta se vuelva un hábito
- No entres directamente a orar. Date un tiempo para dejar de lado las preocupaciones cotidianas.
- Antes de empezar tu tiempo de oración lee y medita brevemente en un salmo o alabanza al Señor
- Recuerda que la oración tiene el propósito de acercarte más a Dios y depender más de Él
- Establece un tiempo específico para tus oraciones de modo que esta se vuelva un hábito.
- Antes de empezar tu tiempo de oración lee y medita brevemente en un salmo o alabanza al Señor.
- Lleva un diario de oración en el que puedas registrar las peticiones hechas y respuestas recibidas. Te animará a seguir
- Toma peticiones de amigos y hermanos en Cristo y ora por ellas. Haz de tu oración cotidiana un ministerio de intercesión
- Lo primero en la oración no son las peticiones sino el reconocimiento de la soberanía de Dios.
- La oración, cuando empieza reconociendo la grandeza de Dios llena de mayor fortaleza tu espíritu.
- La oración debe considerar la voluntad de Dios por encima de cualquier deseo personal
- La oración debe llevarnos a reconocer nuestras faltas y pecados delante de Dios.
- Sin un adecuado reconocimiento de nuestros pecados, la oración se vuelve mecánica y no logra la purificación que debería
- La confesión dentro de la oración es uno de los elementos más renovadores si lo hacemos de corazón
- La correcta confesión nace del reconocimiento de nuestras faltas como muestra de rebelión contra Dios.
- La correcta confesión debe realizarse reconociendo los pecados que hemos cometido y nuestra responsabilidad en ellos
- Un frío "si he pecado te pido me perdones" no llega a ser una verdadera confesión de pecados.
- Nuestras peticiones deben ser el resultado de una adecuada reflexión de nuestras verdaderas necesidades.
- No esperemos que Dios responda positivamente a nuestras peticiones si estas alientan el egoísmo o la vanidad.
- A nuestras peticiones deben anteponerse las peticiones de nuestros hermanos, es decir el ministerio de la intercesión.
- Las peticiones deben considerar en orden, la intercesión, nuestro crecimiento espiritual y nuestras necesidades físicas
- Más importante que nuestros deseos son nuestras necesidades y son estas últimas las que reciben respuesta divina
- La oración no puede finalizar sin un tiempo de gratitud por las oraciones respondidas así como por la gracia manifiesta.
- La gratitud en la oración nos ayuda a fortalecer aún más nuestra dependencia de Dios Padre.
- La gratitud no sólo se da por los dones materiales sino por las abundantes riquezas espirituales que nos han sido dadas
- La oración debe dar lugar también a la alabanza.
- Nuestra oración debe ser realizada al Padre, como nos lo enseñó Jesucristo
- Nuestra oración debe ser hecha en el nombre de Jesucristo, pues él es nuestro mediador.
- Nuestra oración debe ser realizada con la dirección del Espíritu Santo pues en ocasiones pedimos lo que no debemos.
- Para recibir la dirección del Espíritu Santo debemos pedirlo: Padre que tu Espíritu Santo guíe esta oración.
- Es apropiado distribuir nuestras oraciones en forma temática de acuerdo al día de la semana.
- Una distribución temática de nuestras oraciones puede ser:
- Lunes: Familia,
- Martes: Iglesia,
- Miércoles: Autoridades,
- Jueves: Misiones,
- Viernes: Amigos
- La perseverancia en la oración es lo que la hace valiosa.
- La humildad, la piedad y la generosidad acrecientan el valor de nuestras oraciones.

